Este es el tiempo de escribir para el tesoro.
De juntar chucherías de la vida,
guardarlas en palabras
y dejar que reposen.
Después vendrá el tiempo de inaugurar otras búsquedas.
De abrir el juego.
Después serán los tiempos de la delicia, de la sorpresa,
(esa que contaba algún libro leído allá y hace tanto… )
y el momento en que alguien quiera abrir el cajón,
saque al azar cualquiera de todos los misterios y entonces…
Entonces tal vez suceda
Ese día será cuando el tesoro vea la luz
y su sentido de existencia…
Entre tanto garabato de palabras
empolvadas de vida,
se irá dibujando en el aire,
la historia y la herencia.





