viernes, 25 de junio de 2010


Caminó. Siguió caminando. No se detuvo. Nada podía distraerlo ahora. Supo que esa sería su última oportunidad. No giró la cabeza. No cambió el paso. No tocó sus bolsillos. No respondió cuando gritaron su nombre. No. Sólo puso un paso adelante del otro. No podía sonreír. Quiso. No pudo. Ahora las voces las tenía adentro. También lo llamaban. Opinaban, reían, susurraban. Necesitó cerrar los ojos para espantarlas. Aún así no dejó de caminar. Algún día llegarían las respuestas. Por ahora, sólo necesitaba seguir la pista de esa pregunta al aire. La que nadie quería responder. Sólo seguir caminando. Aunque fuese por el borde de una pared. Encima de vidrio molido. Paso a paso. Con el miedo a cuestas. Con el suelo lejos. Con los golpes de los de abajo, palabras, ojos y juicios piedra, vidas de piedra, de los que quedaban a ambos lados de la pared haciendo puntería con su cuerpo. Su figura en lo alto. Él mismo como una bandera insoportable, solitaria. Y andante.

sábado, 19 de junio de 2010

Una de tres


Yo te dije, no podés
No se hace
todo a la vez
Una de dos:
o haces ruido
o miras televisión
Vos callaste tu canción
te reíste con los ojos
y me dijiste
NO
Salió NO de tu boca
y a mi el silencio me comió
cualquier razón
No, mamá
Sí, te insistí
Sí, Francisco.
Una de dos.
Vos te reíste de nuevo
al derecho y al revés
No, mamá.
Una de tres
No, Francisco
No se hace todo a la vez
Sí, mamá
Una de tres.
Vos sí podes

Yo te dije
Vos dijiste
Yo al derecho
Y vos al revés
Vos que no, mamá
Yo que sí, mi niño
Y así nos encontró la vida
tironeando cariño
en esta escuela puertas adentro
donde vos sos el maestro.

lunes, 26 de abril de 2010


Este es el tiempo de escribir para el tesoro.
De juntar chucherías de la vida,
guardarlas en palabras
y dejar que reposen.

Después vendrá el tiempo de inaugurar otras búsquedas.
De abrir el juego.
Después serán los tiempos de la delicia, de la sorpresa,
(esa que contaba algún libro leído allá y hace tanto… )
y el momento en que alguien quiera abrir el cajón,
saque al azar cualquiera de todos los misterios y entonces…

Entonces tal vez suceda

Ese día será cuando el tesoro vea la luz
y su sentido de existencia…

Entre tanto garabato de palabras
empolvadas de vida,
se irá dibujando en el aire,
la historia y la herencia.

jueves, 22 de abril de 2010


Necesito rescatar el derecho ancestral, secreto, sagrado. Mi derecho a gritarle al perro. A tirarle un vaso de agua al televisor. A vaciarme las manos de platos sucios. A romper el papel que trae mi nombre encadenado a números.

Tengo derecho a festejar un poco de alegría con serenata, humo, mate o almohada. Derecho a tirarme panza al sol, brazos atrás, ojos adentro. Derecho a no cargar maquillaje y sí papeles. Derecho a que un pañal, el agua hirviendo y la planilla, esperen.

Quiero mi derecho a desatarme la euforia, a no domesticarme los impulsos. Mi derecho irrenunciable a olvidarme las explicaciones, a dejarlas sueltas para que las atrape el que pueda y que entienda el que merezca. Necesito rescatarme este derecho, que es uno, que son todos, que son yo. Y una vez, por favor...


una vez, no pensar en nadie más.

lunes, 8 de marzo de 2010

el zapato que se rompe y no avisa
el auto sin nafta
y la rueda de la esquina
aplastada
el golpe de hambre y bebé lejos
llorándome el pecho
el golpe de sol sin sombra
el golpe de cansancio
y la burla de las balizas
que nadie ve

me arranca la piel esta velocidad
que me pasa por al lado
y por adentro

todotodotodo todo
se conjuga en un gran
Rezongo
que debería
explotarme de esta boca seca
de esta bronca vencida
de esta piedra caliente
donde estoy sentada

y sin embargo
no quiero
desperdiciar esta broma
muy demasiado para mí
que este día
y no otro
a mí
no a otra
quiso darme como anécdota
para que no lo olvide
para que no lo mate antes de tiempo
para que se vuelva eterno
este día
en esta increíble sucesión de errores
en este desequilibrio hermoso
que es
un cambio de planes

lunes, 25 de enero de 2010

Ella llora.

Yo la miro.

No puedo dejar de escucharla y sin embargo,
la miro

Me quedo quieta.

Me vé.

Sabe que estoy.

Tengo poco segundos para esta rebeldía.

Ella llora más fuerte.

Alguien vendrá a rescatarla

Y me nombrará mala madre.

martes, 19 de enero de 2010



Toda ficción es lejana. Absurda. Mentirosa
hasta que vemos sus huellas frente a nuestra ventana
Son su dedos los que tocan hombro indiferente y desconfiado.

Cuando gira la cabeza
(a veces con las ideas, la historia a medio decir
y las utopías para arreglar este mundo con humo, vino y dedo en alto,
las utopías dormidas)
ya es tarde.
Se te congela la palabra
el aire duele
la piel... la piel que no quiere

es que
la puerta, esta, la tuya
está abierta.

Entonces, aquella ficción,
fábula siempre de otros,
ahora, te mira de frente

Y no te deja
no
no te deja mirar para otro lado

viernes, 15 de enero de 2010




Hay manchas que no salen

"frustración" le llaman
a ese nudo de impotencia
y abandono
a esa manía inexplicable
de arrancar con la piel
si hiciera falta
eso
que no
que no debería estar
que desentona
que delata
que molesta


Hay manchas
que deben serlo


Hoy, una de ellas me observa

y soy yo la muda que no entiende
es ella la repulsión
por mi paisaje tan sucio
tan absurdo sin manchas

Hay manchas que se quedan
porque ahí está el secreto

Una mancha

una historia

El dolor renovado
eso que no debería,
me sostiene
para que no olvide
para que no esquive la mirada
para que cualquier ayer
sea cierto
y exista
y sobreviva
y me acompañe
en lo que soy
con todas mis manchas
encima

domingo, 3 de enero de 2010



Se van configurando las esquinas
con las opciones

Ayer estabas adentro
de tan cerca
mirando la gente
los otros que pasaban
sin abrir los ojos ni el alma
y nosotras del brazo
fabricando risa y anécdotas
para lustrar la vereda.

(Pero se quebró la calle
el piso, las paredes
y un techo gigante
se nos vino encima.)

Nació la esquina
Quedaste de un lado
Yo del otro costado
No hubo canción, juego
poema o sortilegio capaz de remediarlo

Somos ahora,
Esos, Los Otros
que no se miran
que no hablan
que siguen en la vereda
esperando que ese alguien pase
y salude
y soporte con uno, algo de tanto techo encima

(Se nos quebró el tiempo)

Ahora que te veo,
miro el hueco de mi brazo vacío
y entiendo
Nos nació una esquina
en el medio
Cuestión de opciones, me digo

(Pero se me hunde la historia
en el espejo
y no puedo mentirme:

Todavía duele...)

viernes, 1 de enero de 2010

Escribir para no perder la memoria
para recordar que se existe y es cierto
para espantar la angustia ladina que se me cuela
como un aire traicionero que petrifica ideas
para ponerle nombre y despertarla
a la propia, a la prestada
a toda angustia


escribir y sobrevivir
a tanto ruido de imágenes superpuestas,
a tanta soledad masiva de silencios muertos


escribir para volver a escuchar
la voz
en medio de la noche
a la mitad del alma

sábado, 26 de diciembre de 2009


No estás.
Quién diría que tanta ausencia
pudiera existir entre nosotros.
Sí.
No estás.
Y por primera vez
ni desesperación ni asfixia
logran invadirme.

Cambio de oxígeno
como aquel recién nacido
que, pese al llanto,
logra asimilar otro mundo.

No estás

para saborear nuevos paisajes
me acompaña tu nombre

Y sé,
mientras despabilo telarañas o miedos,
que no estoy sola

martes, 17 de noviembre de 2009

Ningún cuestionamiento es inútil.
Y sin embargo,
conozco el paredón blanco
de preguntas muertas.

Distinguirlas
- supongo -
es la hazaña sabrosa
que da sentido a cualquier existencia



Alguien en mí decide mirar su atrás, todos sus atraces, todos esos inconclusos que no llevan nombre por tan difusos que aparecen así, fantasmales, permanentes, impávidos.

Y miro una lágrima vieja, cualquiera, que no me explica ninguna otra razón que la herida abierta.

Punzante memoria esta, con tanta sed de martillar resentimientos.


Familia de palabras

Quiero nuevos vínculos
Quiero nueva telaraña incomprensible y pegajosa
Con mil huecos extraños
Donde dejar lágrimas, gritos, suspiros
Quiero una telaraña de voces
La siento
La busco
Hace falta atarse las manos con la poesía de otros
para sentir que la soledad tiene sentido
que somos espejos vivos
deambulando como podemos
con las palabras que se nos caen
y unas profundas e inconfesables ganas
de abrazarnos

martes, 27 de octubre de 2009


No
Que no te duermas
en el agua

Lucho a ojos fruncidos
sobre piso blando
pedaleo la guerra burlesca
de montañas de agua
lastimo paredes líquidas,
traidoras, siniestras
para que no
para que no te duermas
en el agua
en el laberinto de agua
donde solo sobrevive
mi nombre
peleo con mi propio nombre
para que no te duermas
mi niño, vos,
mi recuerdo
vos, mi yo
mi deuda
mi cobardía, mi silencio
aquel día
yo lejos
hoy tan lejos yo
y vos sin nombre
hoy

No
que no te duermas
en el agua de otro olvido
amor.

lunes, 14 de septiembre de 2009


Y si escribo, es entre ruidos.
Ruidos que no terminan, que invaden y atraviesan.
Ruidos de esos, los inevitables, los necesarios. Los que se buscan como parte de uno, de la preciosa necesidad de que el día sea cierto y ellos estén.
Ellos, los ruidos, los eternos ruidos de los mil nombres.

Entonces.
Si los ruidos son míos.
Si llevan mi nombre en la espalda.
Si ellos mismos se me suben por todos los rincones para decirme que están, que llegaron, que tuvieron buen día y me extrañaron, que dónde estabas y a qué hora volvés, que esto es más importante porque vos lo sos para mí, que la fecha era ayer y un favorcito nada más, vos que podés y te sale tan bien.
Si todos mis ruidos andan circulándome para abrazar lo que soy...
¿Acaso es culpa de ellos que yo no logre hilvanar palabras?
¿Acaso ellos deberán cargar encima de sus propias espaldas tan pequeñas, tan milagrosamente perfectas, la responsabilidad de mis silencios?
¿Son estos ruidos los que me quitan las palabras esquivas y a contramano?
Basta.
Que vengan mis ruidos a poblarme
Que vengan y se aniden
Que me enseñen nuevos lenguajes en nuevas voces
Tal vez este es el tiempo, el desafío, la verdad
Tal vez hoy deba hablar de ellos

domingo, 13 de septiembre de 2009

Excusa I


A simple vista los proyectos suelen parecer más fáciles.
En cualquier imaginación todo es accesible y está ahí, al alcance de la mano y de la palabra... pero de golpe (y a golpes) un detalle, por mínimo que quiera mostrarse el muy ingenuo, desmantela toda la puesta en escena. Un solo detalle olvidado o desconocido... y entonces sucede: el desmayo teatral de lo que se creyó ciertoo.
Tal vez ahí resida el eje del aprendizaje y del arte: ensayo de prueba, ensayo de error. Mil veces, innumerables veces, insoportables e indómitas veces. Hasta el cansancio. En una perseverancia que no tengo, que desconozco, que rechazo.

martes, 1 de septiembre de 2009

"Laberinto de Voces"

Puedo visitar todos mis recuerdos
moviendo la memoria
en no más de dos cuadras
a la redonda

Por acá, más allá
se me acaban
Pocos quedan
salpicados

Pareciera
que la vida se me concentró
entre cuatro esquinas
esenciales

(DEL LIBRO INÉDITO "LABERINTO DE VOCES" 2007)

domingo, 22 de marzo de 2009