miércoles, 27 de noviembre de 2024

jueves, 16 de mayo de 2024

"Somos un mismo mapa" 8M - San Juan 2024


 

8 de Marzo 2024 - Auditorio "Juan Victoria"

Espectáculo realizado en el Auditorio Juan Victoria, en conmemoración al Día Internacional de la Mujer 2024, organizado por el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, con la Producción Artística de la Dirección de industrias Culturales del Ministerio de Turismo, Deporte y Cultura, Gobierno de San Juan


Conmemorar el 8M fue oportunidad, encuentro, descubrimiento. 

Un espacio para preguntarnos quiénes somos, quiénes estamos siendo. 

Pensamos un evento en el que se encontraran diferentes disciplinas artísticas en diálogo. Quisimos una puesta que reuniera la poesía, la música, el movimiento, la imagen. 

Fueron diferentes voces jugando a entrelazarse, en una ronda de miradas y canciones. 

Y todo en un mismo hilván: poesía escrita por mujeres sanjuaninas.

Se entretejieron:

la música en la voz de Pierina Ciallella, Marisa Gil, Guadalupe de la Fuente, Luz Aguirre, Mileva Josla, Ángeles Dominguez, 


la música en la interpretación de Julieta Romero (piano), Silvana Poblete (guitarra), Yanina Aldeco (percusión), María Eugenia Trigo Moliní (violín), Karina Daherie Acosta (viola) y Cecilia Pérez (violoncello). El aporte de Tito Medina en el armado del Ensamble de Músicas

el movimiento expresivo a cargo de Natalia Luna

la poesía de Alfonsina Storni, Ofelia Zúccoli, Lizzie Gallo, Reyna Dominguez, Marisa Cangialosi, Delia González, Alfia Arredondo, Reina Sosa, la mía también. 


El respaldo artístico de la puesta en escena estuvo a cargo de Tachi Saez en dirección, Agostina Poblete en iluminación, Daniela Falcón en vestuario. 

Las lecturas las realizamos y disfrutamos con Gali Kalierof.

La producción artística, en manos de Javier Gómez.

Podemos ver este registro gracias a la iniciativa y edición de Marcelo Bartolomé.

Tuve el gusto de estar a cargo del guión de base. 

Aprendí tanto que no me alcanza este espacio para agradecerlo. 

Qué bueno que sucedió, qué bueno que seamos parte de un mismo mapa.


Si seguís hurgando en el canal de Marcelo Bartolomé, vas a ver en el resto de los videos una muestra de lo que vivimos.

Te dejo las poesías a mano... haceles un lugar, vas a ver qué regalo lindo te hacés al lelerlas-



viernes, 22 de marzo de 2024

Los ojos de la hormiga - Adriana Luna

 

"Los ojos de la hormiga" es una publicación plegable en la que te presento textos de mi autoría. Está diseñada para que puedas imprimirla en una sola hoja tamaño A4, en doble faz. 

Luego, cuando ya lo tengas en tus manos, el plegado es parte del juego: lo doblás por la mitad tres veces.

Gracias por sumarte a leer y a jugar.





Descarga gratuita 




jueves, 23 de noviembre de 2023

Antología "Escrituras presentes - Escrituras emergentes" - Plan Nacional de Lecturas San Juan 2022

Una Antología prolija, valiosa, amorosa... en la que tengo el gusto y alegría de participar.

Pasen, lean y disfruten.

Seguro encuentran alguna hermosura para saborear.




Descarga gratuita

Antología 

"Escrituras presentes-Escrituras emergentes"



lunes, 15 de noviembre de 2021

Preguntas que sobreviven



Parece que no se han disuelto, que sostienen la curiosidad y la búsqueda. 

De nuevo. Cuatro años, ayer. 

Un día que jugué para aprender. Que aprendí jugando. Y así descubrí este consejo, adentro, dicho casi para otros, tanto para mí. O para la que soy en otros. 


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PDF: Textos Adriana Luna - San Juan - Argentina

 Selección de textos para uso pedagógico

Este archivo contiene textos pertenecientes a los libros "Fantasmas en el Espejo" (2007) y "Grietas Vivas" (2015). 

Puede reproducirse parcial o totalmente, siempre y cuando no hayan fines de lucro involucrados y que sí se explicite, en todas las oportunidades de réplica, mi autoría. 

Gracias desde ya por la difusión de la obra-


Descargar documento pdf 


“ELOCUENCIA QUE RESPIRA”

“ELOCUENCIA QUE RESPIRA” es el nombre que acordamos para el Cierre de la Muestra “SENSACIONES en la GALERÍA ARTIFY que se realizó el pasado viernes 6 de agosto de 2021.

Planteamos un diálogo cruzado entre las esculturas de Mariana Bernal y poesías de mi autoría, Adriana Luna. Gracias a la gestoría cultural de Jamile Apara y la apertura de Carolina Schvartz de Artify, se concretó este cruce artístico interdisciplinario.  

¿Por qué "Elocuencia que respira? Simple. La muestra de Mariana Bernal es elocuente y en su recorrido presenta una vitalidad innegable. La propuesta fue generar un momento para respirar juntas. Dos miradas conversando. Encontrándose. En cada escultura, hay poesía latiendo. En cada verso, hay una imagen escondida.

El recorrido propuesto nos implicó una mutua lectura en la que la síntesis lograda, reflejó los puntos de encuentro descubiertos entre imagen y palabra, no solo en las producciones presentadas sino en los procesos creativos particulares. Un regalo encontrarme con Mariana y su obra. 

Les dejo una muestra, siempre insuficiente.




 



martes, 3 de agosto de 2021

"Cada tanto las palabras" (Adriana Luna)



Cada tanto

las palabras vuelven

en avalancha, explosión

o vómito

 

a veces logro

esconderme

y no salpicar

 

en esos días

no tan negros

no tan rojos

las palabras

me muerden el estómago

y no escuchan razones

para quedarse quietas.

Adriana Luna

"Grietas Vivas"



miércoles, 8 de febrero de 2017

"Las piedras caen..."






Las piedras caen

hablan en el ruido

lastiman con su verdad

y, frías,

sobreviven.

"Cuando cierre los ojos..."




Cuando cierre los ojos
y la lógica,
traelo.

Que se siente,
que me hable.

Prometo 
no preguntar.

Y contestar
con sonrisas.



sábado, 1 de marzo de 2014

Rescates




Pesadilla de Oficio - I -






Los pelos se me quedan adheridos a la piel
brillantes, burlescos
durante todo    todo      todo el día.
Ni la furia de un cepillo racista
ni el aguadecloro con truco de abuela
logran despegarlos.
Mientras duermo,
se me suben por la nariz
se meten en las venas.
Así,
los pelos me habitan desde afuera hacia adentro
y tejen conmigo
una ciudad oscura
y movediza.

sábado, 4 de agosto de 2012





Cuando se caen las hojas aún verdes de las enredaderas pareciera que algo de muerte anda dando vueltas por las veredas. Cualquier escultura lo sabe. Sin embargo, todos los que pasan por el costado, cierran los ojos y endurecen los dedos. Nadie quiere, puede o sabe recordar cuando ellas, las enredaderas, nos prometieron ser laberintos eternos. Será por eso que hay que barrerlas rápido. A las hojas y sus promesas. El viento se encarga de eso. El olvido también. A los pájaros sólo les corresponde llorar mientras cantan.

martes, 10 de enero de 2012

"La pared y su hueco..."



La pared y su hueco 

el silencio y su olvido
todo
a una mirada de distancia
ahí

Darme vuelta fue un regalo


La magia quedó en el aire

Mil voces interrumpían
y no importó
 El hueco
a mi lado ahora
le habló a uno de mis oídos:
confirmó el sueño
el escondite, adentro del ruido
la grieta, lo común,

y me dejó de nuevo
la sonrisa de adentro, tan secreta
     
siempre cerca



viernes, 11 de noviembre de 2011









Caminé al costado de los muros

Les acaricié los renglones

y los huecos inútiles

se los admiré en silencio


Iban mis ojos por lo escondido

y las intenciones



Hasta que la pared dobló

Me enfrentó

Y ya no pude, no

No pude avanzar más



Entonces

con los mismos ojos

ahora trizados

y las grietas en los dedos

encontré el nombre del laberinto



desde adentro


sábado, 21 de mayo de 2011







el Cansancio
en el pie............................ que no quiere




la curva
en la espalda..................... que no puede




la noche
en los ojos........................ que no saben




el vacío
en las manos..................... que no golpean




el frío
en la memoria.................... que no siente




y aferrarse
a pesar de tanto
a La Voz..............................que no se olvida
.
.
.

Si la poesía


soporta


el ruido


para abrirse paso


y aún así


llega al papel


es que


seguramente


sobrevivirá


a cualquier tiempo


y a sus nuevos ruidos

lunes, 6 de diciembre de 2010



Dejo la puerta abierta. Necesito luz. A esta hora de la mañana me resisto a cualquier electricidad para poder mirar. De afuera, todo el que pasa no entiende. Peligro. Descuido. Mire que en la otra cuadra, ayer nomás… Mas voces, más fantasmas, más soledad incrédula a esta realidad que no deja lugar a dudas y sin embargo...

Dejo la puerta abierta. Necesito aire. Me niego a la burbuja de aire enchufado tan temprano, cuando afuera no. Demasiado calor del otro lado y adentro, otra ficción. No. Quiero aire y del que no depende de un control remoto.


Alguien se para frente a la puerta. Me ve y no sabe, no, no sabe qué hacer frente a una puerta abierta. Golpea? Tose? No. Mira. Lo que puede, mira. Doña, dice. 


(Por un momento, quisiera que hubiera pronunciado mi nombre. Hacerlo pasar y después de un mate cada uno, los dos sentados, preguntarle qué necesita. Para qué me necesita. Diciéndoselo a los ojos. Con la puerta abierta.)

El vuelve a hablar. Doña, dice. Entonces reacciono. No, no quiero medias ni ajo ni que me corten el pasto. No, no me animo.  Ni a preguntarle el nombre siquiera me animo. El pantalón le queda corto y la remera, grande. Él sí me mira de frente. Sin enojo me mira. Acostumbrado. 


(Yo escribo versos pero él los sabe de memoria y los recita sin pausa, como la gota que termina rompiendo el pavimento, así recita puerta tras puerta. Y sabe, parece que sabe como yo, que nada hay después de los versos.)

Doña, vuelve a decir. Algo que me dé.


Miro alrededor. Nada útil. Después lo miro fijo. Tengo un mate y tortitas con dulce de leche. Querés? No sé cómo pude. Algo vuela acá adentro del comedor que es tan chico y de la mañana que es tan grande. Él me mira. Se sonríe. No termina de creer. Yo tampoco y también me río. Dale, le digo, pasá. Descansá un rato antes de seguir. No, doña, deje, no importa. Algo rojo en el gris de la piel lo vuelve hermoso. Y la sonrisa. La sonrisa que no se le cae. La sonrisa que me ilumina y me oxigena por todos lados. La sonrisa que se queda conmigo revoloteándome adentro. 




Cuando se va, cierro la puerta. No quiero que nada me robe la magia. 

jueves, 19 de agosto de 2010



Podría tener una larga conversación privada con el dulce de leche. Sin intermediarios. Ni la excusa de la tristeza o el cansancio en el medio. Solo verlo me recuerda su necesidad. Así de cerca, así de cierto. No se me hubiera ocurrido pensar en él si no fuera por esta realidad de tenerlo enfrente. Inevitable y listo. Él me hablaría de mis recuerdos, de lo hermosa que estoy, que aún se acuerda de cuando yo, que siempre igual y que había estado pensando en mí porque. Todos los dulces de leche dicen lo mismo cuando se ponen nerviosos.
Yo le diría que se callara, que me dejara cerrar los ojos y abrir la boca, que se diera cuenta de los pocos segundos antes de alguna nueva interrupción, que dejara de hablar por favor, de traerme memorias de otra que tal vez fui hace 15 minutos, cuando todavía no lo había vuelto a ver así, tan a una cucharada furtiva de distancia. Le diría tantas cosas con solo mirarlo, que él, seducido, se ablandaría aún más de lo normal ante mi dedo invasor, mi dedo sediento, mi dedo goloso de él y nada más que de él en mi boca y nada más que en mi boca. Para entender que él existió siempre solamente para este momento. Para que yo en él y él en mí y qué me importa si el supermercado está lleno de gente y el repositor me mira de reojo y si hay un cartel en la góndola diciendo señora, basta, señora, que acá no se come, que lo que se come se paga.
Mientras, yo pienso que sí. Que podría tener una larga e interesante charla con este joven dulce de leche.